
La jornada comenzó con una emotiva Eucaristía en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, presidida por el capellán de la Escuela, Padre Máximo Cavieres Iturriaga. Fue un hermoso momento de encuentro, reflexión y agradecimiento por estos 44 años de historia, aprendizajes, experiencias y momentos compartidos por generaciones de estudiantes, familias y colaboradores.
En esta significativa celebración estuvo presente el Sr. Julio Bascuñán, director ejecutivo de la Red Educacional Santo Tomás de Aquino, junto a su delegación. También acompañaron esta celebración los rectores de los otros siete colegios hermanos de la Red, representantes del Comité Ejecutivo de Casa Central y directores de Pastoral.
La ceremonia contó además con la presencia de estudiantes, apoderados, docentes, asistentes de la educación, personal administrativo y equipo directivo, quienes se reunieron para celebrar como una gran comunidad. La presencia de todos ellos reflejó que cada integrante, desde su propio rol, contribuye diariamente al crecimiento y fortalecimiento de la Escuela.
Una comunidad que educa y deja huella
Al finalizar la Eucaristía, la celebración continuó en el mismo recinto con el acto de premiación y reconocimiento a los colaboradores por sus años de servicio. En esta ceremonia se reconocieron las trayectorias de quienes cumplen 5, 10, 15, 20, 25 y 35 años de servicio, destacando su compromiso, vocación, dedicación y aporte permanente a la comunidad educativa.
La ceremonia comenzó con las palabras de la rectora de la Escuela, Sra. Alejandra Bunster Sobarzo, quien invitó a la comunidad a reflexionar sobre el verdadero sentido de la misión educativa. En su saludo, destacó que celebrar 44 años significa reconocer una historia construida desde la misión, el servicio y el amor por la educación, especialmente en una sociedad donde la vocación del educador adquiere cada vez mayor relevancia.
La rectora puso especial énfasis en que el corazón de la Escuela son sus personas y que todos educan y dejan huella, reconociendo el aporte tanto de profesores como de asistentes de la educación y de cada colaborador que, desde sus distintas funciones, acompaña y contribuye a la formación de los estudiantes.
Asimismo, destacó el trabajo del Equipo Directivo, agradeciendo su liderazgo, gestión y compromiso con el bienestar de los estudiantes y con la identidad católica de la institución.
En su mensaje, también dedicó unas palabras especiales a los estudiantes, recordándoles que ellos son la razón de cada esfuerzo, cada proyecto y cada mejora que se realiza en la Escuela. Los invitó a ser personas honestas, respetuosas, alegres y solidarias, cuidando su comunidad y construyendo cada día una sana convivencia.
Del mismo modo, agradeció a los apoderados, reconociéndolos como los primeros educadores y destacando la importancia de caminar juntos, promoviendo siempre el diálogo, el respeto y la búsqueda del bien común.
La rectora proyectó además el futuro de la Escuela, expresando el deseo de seguir construyendo, durante los próximos años, una institución con mejores espacios, pero especialmente más humana, más fraterna y más católica. En este camino, destacó los avances alcanzados en infraestructura, implementación deportiva, tecnológica y académica, además de la recuperación de espacios destinados al encuentro, la creatividad y la sana convivencia.
Reconocimiento a quienes han construido nuestra historia
El acto de premiación fue un momento especialmente significativo, pues permitió valorar que la historia de la Escuela también se construye gracias a quienes han entregado parte importante de sus vidas al servicio de la educación y de nuestros estudiantes.
Entre los reconocimientos destacó especialmente la trayectoria de la Sra. Jessica Barrera Araya, Directora Académica, quien recibió un reconocimiento por sus 35 años de servicio en nuestra Escuela, como testimonio de una vida dedicada a la educación, la gestión pedagógica y el acompañamiento de generaciones de estudiantes y docentes.
Asimismo, se reconoció a Juan Navarrete Guajardo, Sigisfredo Campos Muñoz, Cristina Rojas Toro y Elisa Calderón Jara, quienes cumplieron 25 años de trayectoria y servicio en nuestra Escuela. Sus años de dedicación representan compromiso, perseverancia y una profunda vocación por aportar a la formación integral de nuestros estudiantes.
Celebrar 44 años de historia significa mirar con gratitud el camino recorrido, reconocer a quienes han sido protagonistas de esta historia y renovar el compromiso con las nuevas generaciones.
La comunidad educativa de la Escuela Nuestra Señora del Carmen culminó esta significativa celebración con un profundo sentimiento de gratitud y esperanza, reafirmando el compromiso de continuar trabajando unidos por una educación integral, basada en el servicio, la fe, el respeto y el amor por cada estudiante.
Porque son 44 años de historia, de misión, de servicio y de amor por la educación.
¡Feliz 44° aniversario, querida Escuela Nuestra Señora del Carmen!
Jesús y María guían nuestra misión.


